sábado, 20 de agosto de 2011

EL CONVENTILLO

BUENOS AIRES - BARRIO LA BOCA-




Hacia el fondo del terreno, diez piezas de mala muerte enfrentándose a otras diez recién pintadas; baño único para todos; para alquilar, aviso publicado en la sección venta y alquileres de propiedades.
Beba andaba en busca de algo humilde, pues no contaba con mayores recursos económicos, cantaba tango en un bar mediocre y la había abandonado su pareja, después de una convivencia de seis años.
Alguien la puso en el camino del conventillo y allí fue a parar con su bolsito, pues la casa no era de ella, ni lo que había dentro.
Había tenido suerte en aquel entonces,suerte de conocer un hombre bien encumbrado, que se enredó con ella por esas cosas de la vida, pero que después de unos años de convivencia, conoció y se casó, con una señorita de sociedad , para luego expulsarla ....a  ella... a la Beba...¡ y de su casita!.
Cien pesos por mes por la pieza*, solo con acceso al baño, pero si usaba la cocina , ciento cincuenta.
El propietario, la condujo a la única que quedaba libre, en el fondo y a la derecha.  Pagó y con recibo en mano, entró; demás está decir que más de una cabeza, se asomó para curiosear y cuchichear*.
- Che*, Tita!
- Que?
- Y...¿ésta?
- ¿Cuál?
- La rubia, que llegó recién... ¿No la viste?
- Mm-mm.... me parece que va a haber bronca!*.... y pronto...
- Por qué?
- Por que parece brava, la mina* y bastante linda...che!
 Qué?
- No es la que canta en el bar "La copita"?
- Creo que si! ...¡Tiene pinta de tanguera, la loca!
- Tenemos que cuidar, al Chuchi, no se nos vaya a  ir de boca ... por ésta!
- No te aflijas, Minina, no se va animar.... ya vas a ver!
- Será cosa de armar lío, si sucede!
"La Tita", era empleada doméstica, petiza, cabello largo, muy boca suelta* y pendenciera.
"La Minina", trabajaba en un cabaret*, era levanta punto* profesional, una pelirroja  incendiaria, como una fogata.
En la pensión, también había, dos parejas honestas de distintas edades; Lucía, que era modista y Carmen, portera de una escuela para adultos.
Los únicos varones solteros, eran "el Chuchi" y Pablo, un jovencito cartero.
El Chuchi, era vago de profesión, cafisho* y vividor, comía y vestía de las habilidades con las mujeres  y en particular con  las dos conventilleras.
"La Beba", se había dado cuenta que no le caía bien a éstas dos, por lo que decidió encerrarse en su pieza y solo salir para hacer las compras, utilizar el baño, y de noche ir a su trabajo en el bar.
El Chuchi, ya le había tirado el lente* y como era cantante, supuso que ganaría más, por eso comenzó a hacer cuentas y a poner en práctica su habilidades amorosas.
Inició su plan, saliendo  a la mañana de compras, no la vio ; luego a barrer la veredita de su pieza, ¡tampoco!;  a la tarde sentarse a la puerta a hojear una revista, ¡menos!... pero un día se enteró por la Tita, que cantaba dos veces por semana, martes y jueves, en el "Bar La Copita", como reemplazante.
Un anochecer, la vieron salir toda de lamé dorado, muy escotada, pollerita a la rodilla y sandalias negra, de tacos altos. Era muy rubia, teñida, e iba camino al bar.
El Chuchi, también la vio, pero para no armar lío y que las otras lo vieran, se emperifolló* bien,  con un clavel en el ojal del saco y bufanda de seda blanca y enfiló* a hurtadillas, para el bar


   Primero echó una ojeada* desde la puerta, al rato entró y se ubicó en una mesita, que estaba arrinconada, junto a la ventana del bar. 
El mozo al verlo se acercó y le dijo:
- Qué se va a servir, señor?
- Ahora no, espero a alguien... luego lo llamaré
- Muy bien, señor, será como diga!
¡La vio por fin!.  Salió a cantar, tomó el micrófono de mano y comenzó con "Grisel"*, entonces llamó al mozo, pidió un vaso de vino, sacó una libretita del bolsillo y escribió, "Si me permite, la invito a mi mesa. - Armando";  llamó al mozo y le pidió le entregara la notita a la cantante.
Como estaba corto de guita*, pensó que Beba, pagaría la consumisión y le daría algunos pesos, esa misma noche.  Esperó por un largo rato y cuando se percató que la damisela, no venía, se encaminó a la calle con el pensamiento de que le habían rechazado la invitación.
¡La vio! Caminaba presurosa, hacia la pensión. La siguió y al alcanzarla, la saludó pidiéndole permiso para acompañarla.
- Vea Doñita... yo voy al mismo lugar y pensé que podría caminar con usted!  Es peligroso que ande sola por estos lugares y a estas horas de la noche....
- Siempre lo hago, es mi trabajo.... es más .... ¡nunca me ha pasado nada!... Ademas... Mire joven, viviremos en el mismo lugar, pero no en la misma pieza!... ¡Le ruego, me deje en paz!
- Lo haré cuando lleguemos al conventillo, luego cada uno a su pieza... ¿De acuerdo?.
Al llegar cada uno enfiló* para su cuarto.
El Chuchi, era canchero*, por eso no se amargó, ni se achicó, por el rechazo. La Tita y la Minina, sospechando que venían del mismo lugar, se quedaron despiertas y levantadas, para verlos llegar.
- ¡Qué te dije, Tita! ...¡ A ésta, le va a ir mal!
- ¡ Seguro! ... ¡Le buscaremos bronca, hasta que se largue!
- Lo peor, es que el tipo* está emperrado* con ella!
- ¿Vos decís, Tita, que está encachilado*?
- ¡Seguroooo!
- Pues bien, mañana cuando abra la puerta, se dará cuenta que tiene que rajar* de acá! ... sino, le voy a hacer bolsa*, la mini de lamé!
Efectivamente, al día siguiente, cerca de las diez de la mañana, salia la Beba, para hacer sus compras del día y al abrir la puerta, un basural inmundo, le impedía el paso.  No dijo nada, sacó una escoba y trató de barrer la basura, aunque fuera , solo para salir.  Apenas lo consiguió, partió silenciosamente.
Al regresar a su pieza, comprobó que, una estaba en el trabajo y la otra dormía.  Dejó el bolso con sus compras sobre la mesa, tomó la escoba y arrojando el basural, contra las puertas de sus vecinas, dejó su vereda limpita!


Pasaron los días, y el Chuchi, ni las buscaba, ni les pedía plata.  Había conseguido, un trabajo honesto, en una empresa de limpieza y desinfección.  La Tita y la Minina, parecían un volcán en erupción. Como él llegaba tarde, muy tarde , cerraba la puerta de la pieza con llave y aunque se mataran golpeando, no les abría.
Un domingo, trataron de romperle la puerta, porque el intento de forzar la cerradura, les fracasó.  Con un hacha, comenzaron a destruirla, pero la modista, dio aviso a la policía y las dos, pasaron una semana en la capacha*
Esto no llegaba a su fin, sería un mes, amen de pagar daños y perjuicios, más las amenazas del dueño, de echarlas a la calle.


   Todo estaba en calma.   Beba iba y venía, tranquila de su trabajo y a veces, lo recibía, al Chuchi, a cenar con ella, pero ... como amigo.  
El llevaba el postre, para compartir, y con mucho sacrificio.  Se estaba enamorando por primera vez, honradamente y sin ningún interés, como no fuera ... casarse. ¡Estaba necesitando, un hogar!
Pasó una semana, y las "nenas buenitas", salieron en libertad y peor que antes.
La Tita, perdió el trabajo, por faltadora y mala conducta.  Lloró mucho, en la pieza de la Minina, pero luego y más calmada, trató de vengarse del Chuchi y junto con la Minina, le hicieron propinar una zurra bárbara, con unos maleantes amigos, y mantenidos de las dos, que hicieron el trabajo y pago.


Cuando  la ambulancia, lo trajo a la pieza, medio muerto, no se lo podía reconocer, pero la Beba, intercedió para que lo internaran, pagando los gastos ella.
La policía, comenzó la investigación, a raíz de un documento hallado en el lugar del hecho, que, al no pertenecer al golpeado, indefectiblemente pertenecía a uno de los golpeadores.
Los cazaron en sus guaridas y fueron a parar a la cárcel, por intento de homicidio.
La Tita y la otra, se sosegaron, un poco por miedo y decidieron hacer las cosas, por cuenta propia y silenciosamente.  Una mañana  de domingo, fueron al hospital, a visitar al Chuchi,con un ramo de flores y una revista de historietas.  El director del hospital, no les permitió la entrada, por ser conocidas como mecheras*, prostitutas, y amigas de los vagos* presos, a más , ya habían salido en los diarios locales.
Habían planeado arrancarle  la sonda del suero, aparte de otras que tenía colocadas. Ya a estas alturas, y erosionadas de la rabia, lo que todo les fracasaba, arremetieron contra la Beba.
- ¡Che, Tita!
- Qué querés, Minina?
- Si le quemamos el vestido de lamé?
- ¡Estás loca!
- ¿Por qué?
- Por que no puede ser!... ¡Es muy difícil!...
- ¡No lo creo!... Lo que pasa, es que vos, tenes miedo de que te lleven a la sombra*, otra vez!
Fijate, si será fácil! ... Le decimos que fuimos a visitar al Chuchi y a pedirle perdón.... Le decimos, que el Chuchi, quiere verla!
- Y ... ¿con eso, qué?
- Esperamos que salga y entramos a robarle el vestido!
- Mirá, si nos va a creer, la otra!
- ¿Por qué no?... Le diremos que queremos ser amigas y cenar en su pieza, que no se moleste que llevamos todo, nosotras!
- Bueno... probemos... así te dejás de inflar*!


   Una noche, en que la Beba, no salió a cantar en el bar, se fueron a visitarla, llevando empanadas y postre.
Primero, se sorprendió al verlas, pero se mostraron tan cariñosas con ella, que les abrió la puerta y  aceptó la cena. No obstante, permaneció recelosa.
Puso la mesa con lo necesario, mientras sus visitantes, no le perdían pisada y curioseaban por todos lados, buscando la mini de lamé.  Ella se dio cuenta de la maniobra y se divertía a lo grande, pues, el vestuario, pertenecía al stock del bar y allí estaba el vestido.
Se sentaron a cenar, con la esperanza, de poderlo sacar en algún momento.
La Minina, llevaba un arma en su cartera, para intimidarla, llegado el caso.
Beba, había comprado una gaseosa, la llevó a la cocina y le agregó, cuatro pastillas para dormir. Lo primero que hizo, la Tita, fue servir en los vasos la bebida, haciéndose la atenta.
Comenzó la cena y las empanadas, fueron engullidas , por las dos, como si nunca hubiesen comido.  El estómago cargado, las llevó a saciar la sed, tomándose toda la botella.  En menos de una hora, dormían como angelitos.
Beba, aprovechó para arrastrarlas hacia la puerta, las dejó fuera y cerró con doble llave.
Al otro día, la Tita, ya muy empobrecida, decidió dejar las cosas un poco más tranquilas por un tiempo y se abocó a buscar conchabo*.  La emplearon en una casa de familia, solo por dos horas y tres veces por semana. Ganaba poco y sobre todas las cosas, sin el Chuchi, se aburrían de lo lindo!


   Después de un mes de internación, le dieron el alta.  Lo vieron llegar en un taxi, acompañado de la Beba. Entraron rápido y sin mirar a la pieza, cerrando la puerta con doble llave.
- Tiene que acostarse, Armando!... ¡Usted, está muy débil!  ¡Le prepararé una suculenta sopita, y se la va a tomar todita!
- Beba, coma conmigo!... ¿ quiere? ... ¡No me deje solo!...Mire que estoy muy flojo, y éstas, se la van a querer cobrar!
- No se preocupe! Estaré siempre, y no se van a animar a nada, por que la señora modista, me dijo que su esposo, va a montar guardia en la puerta y avisará a la policía, cualquier movimiento sospechoso.  Ella le hará de comer, cuando yo salga y se quedará a limpiar su pieza y a comer con usted.  Se han dado cuenta, que es un buen hombre, Armando y lo van a ayudar a casarse.
- Entonces.... ¿Me quiere, Beba?
- Si, por supuesto!.... sino, no estaría aquí!.... Pero ahora, coma y a dormir!
- Y, usted?.... Dónde?
- Voy a buscar mi catre y mi colchón... Me quedaré, hasta que esté bien!
- Luego, nos casaremos... ¿Verdad Beba?
- Claro! pero ahora, quédese tranquilo!


El Chuchi, lo charló*, al marido de la modista y consiguió, se mudaran  a la pieza de la Beba y ella a la de ellos, luego hablo con el dueño de la pensión, para abrir una puerta intermedia, entre las dos piezas.  Pagó los gastos y así se hizo, total que por trescientos pesos, tenían baño y cocina, un pequeño hogar.
Se casaron, muy discretamente, en silencio... ¡La Beba estaba embarazada!
La modista, le obsequió un vestidito cosido por ella, muy sencillo.
Pero... las dos tías, no se quedaron con esa..... Habían jurado, que la Beba sonaría y así fue.


Una mañana que salía para hacer las compras, como lo hacía habitualmente, pasando por el frente de la pieza de la Tita, súbitamente se abre la puerta y una pierna se interpone a su paso, haciéndola caer de bruces, sobre los ladrillos desparejo del veredón.  El golpe fue muy fuerte, herida y sangrando, fue llevada al hospital, donde se hizo lo posible para salvar las dos vidas, pero, ella tenía la columna quebrada y el niñito murió.


El Chuchi, se había convertido en un zombie, lleno de odio.
Colocaron en el ataúd a la madre y a su pequeño, nonato, en los brazos.  Pronto el cortejo, partió para el cementerio, con los buenos vecinos y los empleados del bar.  Las dos locas, se acoplaron al desfile fúnebre, junto con distintas personas que se iban agregando y el cura párroco que los casó.  El chuchi, se comportó como un hombre dolorido, mas no resignado.  La Tita y la Minina, se le acercaron para saludarlo y darle sus condolencias. Con la mirada llena de odio, aceptó, pues no había prueba alguna del hecho, que las involucrara, nadie vio nada y no pudo juzgarselas.


Un día que el Chuchi se entero, que estaban las dos comiendo juntas, abrió la puerta de la pieza de la Minina, de un tremendo puntapié, con un arma en la mano y disparó con saña  dejándolas sentadas como dos marionetas, sobre un gran charco de sangre. Luego, con un último disparo, como de gracia, les abrió la cabeza, mientras entre dientes repetía:-  ¡Ya no  tendrán, con que, urdir maldades!... La vida, para mí, concluyó!... ni la cárcel ni la muerte, me asustan....
Salió de la pieza y del conventillo como un loco y comenzó a divagar sin sentido, caminando sin rumbo fijo, con el arma caliente aún, en su mano.
Ya nada había para el Chuchi, ni allí, ni en ningún lado...


                                                                    NORMA ÁNGELA MICHELLI


VOCABULARIO


BRONCA: rabia
MINA: mujer
CHE: argentinismo, por referirse a "vos"
BOCA SUELTA: hablador, poco confiable.
LEVANTA PUNTO: prostituta
CABARET: centro nocturno de espectáculos y coperas.
CAFISHO:gigoló, vividor.
TIRADO EL LENTE: marcado, puesto en miras.
EMPERIFOLLÓ:  se vistió muy arreglado.
OJEADA: vistazo
GUITA: dinero
GRISEL: canción famosa de tango
CAPACHA: cárcel
ENFILÓ:fue
CANCHERO: que tiene dominada la situación
TIPO: en este caso se refiere a un hombre.
EMPERRADO: encaprichado
ENCACHILADO : enamorado
RAJAR: huir
HACER BOLSA: romper, destrozar.
MECHERAS: ladronas
VAGOS: referido a malandrines, cirujas
A LA SOMBRA: preso
DEJAR DE INFLAR:  dejar de molestar.
CONCHAVO: TRABAJO
LO CHARLÓ: lo convenció de algo.                                                               




                                                                           

































3 comentarios:

Anónimo dijo...

HERMOSO, HERMOSO....MUY INTERESANTE!!!!

Anónimo dijo...

¡QUE CHITRULAS LAS DOS MINAS!!! Y EL CHUCHI...JAJAJAJA...QUE DIBUJO GENIAL DE PERSONAJES EN UN MARCO ARRABALERO! ME GUSTÓ, ME GUSTÓ, ME GUSTÓ. ¡GENIAL!, ¡GENIAL! YO TE PONGO 100 PUNTOS

Anónimo dijo...

Hola, yo soy de la Boca y nací allí. ¡El mejor homenaje a mi barrio, es tu cuento! y el broche de oro con el Polaco y Grisel! Te juro fue pasar el túnel del tiempo y meterse en el conventillo y su historia! felicitaciones!